Los tipos de marcas incluyen nombres de marca (p. ej. NIKE), eslóganes (p. ej. JUST DO IT) y logotipos o diseños (p. ej. el símbolo Nike Swish).
Un logotipo y un nombre de marca (o eslogan) son dos cosas distintas en el mundo de las marcas, y requieren dos solicitudes separadas.
Cuando registras tu nombre de marca (o eslogan), se considera una “marca nominativa” y lo que proteges es solo el nombre en sí, completamente separado de cualquier fuente, color u otro estilo. En otras palabras, impides que alguien use tu nombre en su negocio, de cualquier forma.
En contraste, al solicitar la protección de un logotipo, el propósito principal es proteger los elementos no verbales de ser copiados por otros. El registro del logotipo de Starbucks, por ejemplo, protege la idea de una sirena dentro de un círculo verde, rodeada de estrellas y una fuente en bloque.
Las solicitudes de logotipo son importantes para diseños únicos que no querrías que los competidores copiaran. Sin embargo, si hay presupuesto para una sola solicitud, en la mayoría de los casos una marca nominativa es probablemente una mejor opción, ya que ofrece la protección más amplia posible de tu nombre de marca.
Por qué deberías considerar registrar tanto una marca nominativa como un logotipo
Aunque pueda parecer redundante registrar tanto una marca nominativa como un logotipo, hacerlo ofrece una protección integral para tu marca. Cada tipo de marca cubre diferentes aspectos de la identidad de tu marca, lo que garantiza que tanto tu nombre como tus elementos visuales estén protegidos contra el uso no autorizado.
Protección más amplia: Una marca nominativa protege el nombre de marca en sí, lo que te permite impedir que otros usen tu nombre de cualquier forma. Una marca de logotipo, por otro lado, protege los elementos de diseño específicos que hacen que tu marca sea visualmente única. Al registrar ambas, cubres todos los frentes, asegurando que nadie pueda usar tu nombre ni copiar tu identidad visual.
Mayor reconocimiento de marca: Tanto tu nombre de marca como tu logotipo contribuyen al reconocimiento de tu marca. Proteger ambos elementos garantiza que tu marca mantenga su integridad y distintividad en el mercado.
Ventajas legales: En caso de infracción, tener ambas marcas puede fortalecer tu posición legal. Puedes emprender acciones legales contra las partes que infrinjan el nombre o el diseño, lo que brinda más vías para proteger tu marca.
Flexibilidad en la identidad de marca: Con el tiempo, las marcas evolucionan y sus identidades visuales pueden cambiar. Al tener ambas marcas, puedes mantener la protección sobre tu nombre de marca incluso si decides actualizar tu logotipo, o viceversa.
Percepción del mercado: Registrar tanto una marca nominativa como un logotipo puede aumentar la credibilidad de tu marca. Señala a consumidores y competidores por igual que te tomas en serio la protección de tu marca, lo que puede disuadir a posibles infractores y generar confianza con tu audiencia.
En conclusión, aunque las limitaciones de presupuesto puedan hacer tentador elegir uno u otro, invertir tanto en una marca nominativa como en una marca de logotipo ofrece una protección sólida y beneficios a largo plazo para tu marca.


